EDEMA.
El edema (o
hidropesía) es la acumulación de líquido en el espacio tisular intercelular o
intersticial, además de en las cavidades del organismo.
El edema se
considera un signo clínico.
Homeostasis de fluidos corporales.
En general,
la cantidad de líquido intersticial está definido por el equilibrio de fluidos
del organismo, mediante el mecanismo de homeostasis. En la práctica, la
distribución de líquidos en el cuerpo sigue la regla 60-40-20.
Hay dos vías
por las cuales el fluido retorna a la sangre:
la mayor
parte del fluido se reabsorbe en el segmento final de los capilares o en las
vénulas a continuación; sin embargo, la tasa de reabsorción de líquidos es
menor que la tasa de filtración, por lo que hace falta un segundo mecanismo que
recoja el exceso de fluido filtrado hacia el líquido intersticial; el segundo
mecanismo implica los vasos linfáticos, que recogen el excedente de fluido
intersticial y lo vierten en el sistema venoso, a nivel de las venas
subclavias.
El edema se
forma cuando se produce una secreción excesiva de líquido hacia el espacio
intersticial o cuando éste no se recupera de forma correcta, bien por problemas
de reabsorción o por problemas linfáticos.
Hay cinco
factores que pueden contribuir a la formación de edema:3
Por
incremento de la presión hidrostática o reducción de
la presión oncótica en los vasos sanguíneos; por aumento
en la permeabilidad de la pared de los vasos sanguíneos, como sucede en la
inflamación; por
obstrucción de la recogida de fluidos vía el sistema linfático; o,
por cambios
en las propiedades de retención de agua de los tejidos.
Patogenia de edema.
La
generación de fluido intersticial está regulado por las fuerzas de la ecuación
de Starling.
La presión
hidrostática dentro de los vasos sanguíneos (Pc) tiende a que el agua se filtre
hacia el espacio intercelular, y de aquí a los tejidos.
Esto genera una
diferencia en la concentración de proteínas entre el plasma sanguíneo y el
tejido, que genera una presión oncótica (πc): la concentración de proteínas en
el plasma tiende a reabsorber el agua de vuelta desde los tejidos hacia el
plasma.
La ecuación
de Starling establece que la tasa de flujo de fluido viene definida por la
diferencia entre las dos presiones (la hidrostática y la oncótica) y por la
permeabilidad del vaso sanguíneo (Kf). La resultante de las dos presiones
determina el sentido del flujo.
En forma resumida, las causas principales de edema son: 2.
a.- Aumento de la presión hidrostática de la sangre en la
microcirculación:
por aumento de la presión venosa, como ocurre en la
insuficiencia cardíaca, la hipervolemia (aumento del volumen sanguíneo),
obstrucción venosa (por trombosis venosa o compresión), incompetencia de las
válvulas venosas (el caso de las varices) o el efecto de la gravedad;
por aumento de la presión arterial, como ocurre en la
hipertensión; por disminución de la resistencia arterial (por causa
fisiológica o farmacológica);
b.- Aumento de la permeabilidad capilar, por daño vascular
(por ejemplo, en quemaduras o traumatismos) o debido a la presencia de
inflamación;
c.- Disminución del nivel de proteínas plasmáticas, sobre
todo albúmina, que determina el 70% de la presión oncótica. Cuando disminuye el
nivel de proteínas disminuye la presión oncótica, como ocurre en la cirrosis hepática,
malnutrición, quemaduras y síndrome nefrótico.
d.- Bloqueo del drenaje linfático (linfedema), por
traumatismos, inflamación de las vías linfáticas o invasión de éstas por
parásitos (por ejemplo, filariasis).
Tipos de edema.
Según la temperature.
El edema se puede presentar frió o caliente
Según la extensión
Edema generalizado.
También denominado sistémico, que cuando es intenso provoca
una hinchazón difusa de todos los tejidos y órganos del cuerpo, especialmente
el tejido celular subcutáneo, llamándose entonces anasarca.
Edema localizado.
Se produce en una parte del cuerpo, por ejemplo ante una
inflamación o hinchazón de una pierna en caso de trombosis venosa.
El edema localizado se debe principalmente a la disminución
de la circulación linfática y al aumento de la presión venosa en el segmento
afectado, bien por obstrucción o bloqueo linfáticos, en el primer caso; o por
obstrucción (debida a la presencia de un trombo, por ejemplo) o compresión de
uno o varios troncos venosos correspondientes a un segmento del cuerpo.
Estos edemas que se
producen por circunstancias principalmente mecánicas se llaman edemas
mecánicos.
Según la localización.
Profundo edema de la extremidad inferior de una persona con fallo
hepático crónico, con signos de estasis venosa también presentes.
Algunos ejemplos de edema en órganos específicos:
Ascitis es la presencia de líquido seroso en el espacio que existe entre en peritoneo visceral y el peritoneo parietal .
Hidrotórax o derrame pleural:
Es el cúmulo de
líquido en la cavidad pleural o torácica.
Hidropericardio o derrame pericárdico:

Es la acumulación de líquido en la cavidad pericárdica.
Hidrocefalia:
Es la dilatación de
los ventrículos cerebrales por acumulación de líquido cefalorraquídeo.
Linfedema:
Acumulación de linfa
en el tejido celular subcutáneo supraaponeurótico de los miembros, por defecto
del sistema linfático.
Edema pulmonar:
Es la acumulación de
líquido (trasudado) en los pulmones, en el espacio intersticial del parenquima
pulmonar, que puede llegar también a ocupar el espacio alveolar.
Ocurre por un aumento brusco de la presion (por encima de 18
mmHg) en los capilares pulmonares.
Edema macular:
Acumulación anormal
de líquido en las capas de la retina (en la mácula). La mácula se engruesa y se
produce glaucoma.
El líquido viene de los vasos sanguíneos, cuyas paredes tienen una función inadecuada debido a la diabetes.
El líquido viene de los vasos sanguíneos, cuyas paredes tienen una función inadecuada debido a la diabetes.
Causas principales
de edema:
Insuficiencia
cardíaca.
Insuficiencia
renal.
Cirrosis
hepática.
Trombosis
venosa.
Síndrome
nefrítico.
Síndrome
nefrótico.
Malnutrición.
Inflamación.
Retención de
sodio.
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